Sunday, April 02, 2017

Precursor del grunge


En aquella época, cuando tenía unos 13 o 14 años, incluso menos, cuando tenía 11 o 12 años, yo fui el precursor del grunge y nadie se enteró en el mundo, y cinco o seis años después apareció Nirvana y todo eso. Bueno, salvando el egotismo inicial, diríamos que era factible y hasta había una necesariedad en esa época de que apareciese el grunge.
Yo bailaba, cuando todos se iban, en el comedor de mi abuela, o escuchaba en mis auriculares esa música, en la década del 80, digamos 1984, o 1985, esa época en que prefería estar así, oculto. Escuchaba heavy metal y veía películas Tarkovski y el italiano.
Pero no tenía ningún conocido a quien le gustara esa música. Es decir: estaba solo en gustos culturales. En cuanto al grunge: no me animaba a hablar con alguien que le gustara esa música, porque era música que ni siquiera había nacido, era el grunge propio, y después vino Nirvana y la hizo más prolija, pero no era lo mismo, porque mi grunge era surgido de la tristeza de un barrio pobre de Córdoba, donde se escucha cuarteto y los padres y tíos toman vino los fines de semana.
Digamos que me vestía con zapatillas viejas, con ropa desteñida (un saco de lana, así nomás), y así andaba por el mundo, pensando que era una estética en sí, y entonces, no era que yo era un descuidado de lo que pensaran los demás, sino que, al fin y al cabo, yo también quería dar un mensaje. El siguiente: A mí no me van a atar las ataduras de la moda, o ese tipo de cosas, pero también había una dejadez por parte de mi padre y de mi madre y de los que me rodeaban, que no les importaba como vistiera, porque supuestamente yo era eso, y me querían por eso.
Y de vez en cuando aparecía alguien muy crítico y cerrado, como una de mis tías que decía que había que vestir bien, que tenía una cuestión antipopular.

Lo cierto es que estaba encerrado en esas cosas, de ser o no ser, de vestir o no vestir, y terminé no vistiéndome, y decir que yo soy importante y que me deben querer solo porque yo estoy vivo, y sin dar nada, al contrario, intentando que me rechacen, directamente que me rechacen. Eso era el grunge para mí, desaliñado hasta el nihilismo. 

Precursor del grunge

En aquella época, cuando tenía unos 13 o 14 años, incluso menos, cuando tenía 11 o 12 años, yo fui el precursor del grunge y nadie se ent...