Sunday, December 27, 2015

La muerte del dios interno (Un guión del relato de siempre)

                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                        Guión La muerte del dios interno                   
                                                                           
                            Escrito Por: ESCRITO POR                       
                                                                           
                            MARCELO DEL VALLE ROMERO                       
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                        MATERIA: ESTRUCTURA DEL RELATO     
                                        AUDIOVISUAL                        
                                        PROFESORA: MARCELA NEGRO           
                                        PROF. AYTE: ANGELICA CASTRO        
                                        UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA         
                                        PATAGONIA AUSTRAL                  
                                        UNIDAD ACADÉMICA CALETA OLIVIA     
                                        NOVIEMBRE DE 2015                  
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
          EXT.DIA. VEREDA DE UNA CARNICERIA. CERCA DE UNA VILLA            
          MISERIA DE CIUDAD.                                               
                                                                           
          Tres jóvenes toman cerveza. Son adolescentes. Entre 16 y 19      
          años. Ricardo es morocho, más bajo que los demás. Quenón es      
          alto, con rulos y una tonada litoraleña. Raúl es el más          
          fornido de los tres, tambien morocho.                            
                                                                           
                              QUENÓN                                       
                    MAÑANA NOS JUNTAMOS. Y ARRANCAMOS                      
                    LA GIRA... (RISAS)                                     
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    ¿MAÑANA? DIFÍCIL...                                    
                                                                           
                              QUENÓN                                       
                    Y QUÉ TENÉS QUE HACER. MAÑANA ES                       
                    SÁBADO, LOCO. Y TU VIEJO YA SE                         
                    EMPEZÓ A PONER EN PEDO.                                
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    NO PUEDO... VOY A IR A UN TALLER                       
                    LITERARIO                                              
                                                                           
                              QUENÓN (DIRIGIÉNDOSE A RAUL)                 
                    ¿ESCUCHASTE? QUÉ ES ESO.                               
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    NO SÉ BIEN QUÉ ES. PERO PARECE                         
                    BUENO. LO BUENO PARECE QUE ESTÁ                        
                    AFUERA. EN EL CENTRO DE LOS                            
                    CARETAS. ¿O VISTE ALGUNA VEZ ALGO                      
                    BUENO EN TODA ESTA MIERDA?                             
                                                                           
                              RAUL                                         
                    ANDÁ NOMAS. Y DESPUES NOS DECÍS.                       
                    POR AHÍ CAPAZ QUE HAYA ALGO PA                         
                    CHOREAR... (RISAS)                                     
                                                                           
                              QUENÓN                                       
                    PERO QUÉ MIERDA ES ESO. TALLER QUÉ.                    
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    LITERARIO... ES PARA ESCRIBIR,                         
                    SUPONGO. TE ENSEÑAN A ESCRIBIR                         
                    COSAS.                                                 
                                                                           
                              RAUL                                         
                    COSAS COMO QUÉ                                         
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    COSAS. ¿VISTE QUE ESTABA                               
                    ESCRIBIENDO YO UN CUENTITO DE UNOS                     
                    GAUCHOS QUE MATAN A UNOS CANAS?                        
                                                                           
                                                           (CONTINUED)     
                                                                           
          CONTINUED:                                              2.       
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                              QUENON                                       
                    AH SI. ESTABA BUENO. COMO DE UNA                       
                    PELÍCULA, NEGRO.                                       
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    BUENO. ESO. SUPONGO QUE EN UN                          
                    TALLER LITERARIO ME VAN A ENSEÑAR A                    
                    ESCRIBIR MEJOR                                         
                                                                           
                              RAUL                                         
                    ’TA BIEN. PARECE ALGO DE MINAS.                        
                    PERO DESPUÉS NOS CONTÁS.                               
                                                                           
                                                                           
          TITULOS                                                          
                                                                           
                                                                           
          EXT.DIA. IMAGENES DE LA CIUDAD. COLECTIVO TRANSITANDO POR        
          BARRIO CARENCIADO. LUEGO INGRESANDO A UN BARRIO DE CLASE         
          MEDIA. IMÁGENES DEL CENTRO DE LA CIUDAD.                         
                                                                           
          Ricardo se sube al colectivo. Viste buzo con capucha. Lleva      
          puesto unos auriculares de donde suena música heavy metal.       
          Algunos pasajeros lo miran de reojo, disimulando su              
          desconfianza.                                                    
                                                                           
          Ricardo llega a un edificio de varias plantas, en el centro      
          comercial de la ciudad.                                          
                                                                           
                                                                           
          INT. DIA. DEPARTAMENTO DEL TALLER LITERARIO.                     
                                                                           
          En el centro de la sala, cuyo piso está alfombrado, está         
          sentada una mujer joven, de unos treinta años de edad, sobre     
          unos almohadones. Tiene el cabello largo y usa accesorios        
          con motivos orientales. Alrededor de ella, están sentadas        
          seis personas de distintas edades, aunque la mayoría tiene       
          más de 25 años. Sigilosamente, Ricardo abre la puerta. Todos     
          lo miran con curiosidad y en silencio; menos Virginia, la        
          coordinadora del taller, quien lo saluda sonriendo.              
                                                                           
                              VIRGINIA                                     
                    RICARDO, ¿VERDAD? NOMBRE                               
                    SHAKESPEARIANO. ADELANTE...                            
                                                                           
          Ricardo asiente. Y mira con timidez a todos. Se saca los         
          auriculares. Lo invitan a sentarse en la ronda. Él saca          
          torpemente un cuaderno de 24 hojas y una lapicera. Se            
          acomoda sobre un almohadón.                                      
                                                                           
                              VIRGINIA                                     
                    NO VAMOS A TOMAR NINGUNA PRUEBA. NO                    
                    TE PREOCUPÉS. (RISAS DE TODOS).                        
                              (MORE)                                       
                                                           (CONTINUED)     
                                                                           
          CONTINUED:                                              3.       
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                              VIRGINIA (cont’d)                            
                    DESPUÉS TE CUENTO LO QUE HACEMOS                       
                    TODOS LOS SÁBADOS. POR AHORA TE                        
                    INVITO A QUE ESCUCHÉS A UN AUTOR                       
                    QUE ESTAMOS LEYENDO.                                   
                                                                           
          Virginia inicia la lectura de un relato. Lee como si             
          estuviera cantando. Se trata de La Guerra del Tiempo, de         
          Alejo Carpentier. Ricardo escucha con los ojos abiertos.         
          Primero mira hacia todos lados, con temor, pero luego presta     
          atención a la lectura y de a poco se queda paralizado, muy       
          concentrado en las palabras.                                     
                                                                           
                              VIRGINIA (LUEGO DE LEER)                     
                    ME DETENGO EN ESTE PÁRRAFO. PERO                       
                    PUEDEN VER CÓMO EL AUTOR PUEDE IR                      
                    HACIA ATRÁS, HACIA ADELANTE,                           
                    IMPRIMIRLE VELOCIDAD. O PREFIGURAR                     
                    UN OBJETO QUE CONTENGA TODOS LOS                       
                    OBJETOS, COMO EN EL CASO DE EL                         
                    ALEPH DE BORGES. O MIRAR DESDE UN                      
                    ANIMAL COMO EN KAFKA.                                  
                                                                           
                                                                           
          EXT. DIA. COLECTIVO                                              
                                                                           
          Ricardo lleva el libro que antes tenía Virginia en sus           
          manos. "Antologia del Cuento Latinoamericano". Lee               
          atentamente. Y luego mira hacia afuera de la ventanilla. Las     
          imágenes de las casas y las calles adquieren más brillo y        
          más color y algunos sonidos se escuchan más que otros: el        
          roce de la mano de un pasajero sobre el pasamanos; el beso       
          de una joven con su novio; el arrastre de una pala en una        
          obra en construcción, la lamida de un perro a un charco.         
                                                                           
                                                                           
          INT. TARDE.  CASA DE VILLA MISERIA                               
                                                                           
          La hermana de Ricardo está mirando una película, sentada y       
          tomando mate cocido. La madre está en una cama cercana,          
          postrada y con un pañuelo mojado en la frente. El padre          
          juega con un perro y bebe de una botella de cerveza.             
          Mientras Ricardo observa esa escena de su hogar de chapas y      
          cartón, inventa frases literarias.                               
                    EN OFF: "LA TELEVISION MURMURA                         
                    ATAQUES NEURONALES A UNA MUCHACHA.                     
                    LA YERBA MATE HA SIDO EL BÁLSAMO                       
                    PARA EL DOLOR DE NO SER LO QUE LA                      
                    IMAGEN DE OTRAS MUCHACHAS HAY,                         
                    ALLENDE LA PANTALLA. MIENTRAS, LA                      
                    GRAN MADRE SÓLO ATINA A POSTRARSE                      
                    DEL DOLOR PRE-TELEVISIVO QUE LE                        
                    GOTEA EN LAS SIENES. EN TANTO                          
                              (MORE)                                       
                                                           (CONTINUED)     
                                                                           
          CONTINUED:                                              4.       
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                    PADRE, OLVIDÓ QUE TENÍA SIENES,                        
                    PARA TERMINAR ACARICIANDO A UN                         
                    PERRO LANUDO, EL ÚNICO QUE SOPORTA                     
                    SU ALIENTO A CEBADA CUAJADA Y                          
                    FERMENTADA".                                           
                                                                           
          Ricardo sonríe. y saca un pedazo de mortadela de la heladera     
          y se echa en su cama, en una habitación cercana. Saca de un      
          bolsito otro libro: Así Habló Zarathustra, de Nietzsche.         
          Recita:                                                          
                     "AHORA SOY LIGERO, AHORA VUELO,                       
                    AHORA ME VEO A MÍ MISMO POR DEBAJO                     
                    DE MÍ, AHORA UN DIOS BAILA EN MI".                     
                                                                           
          Ricardo cierra los ojos lentamente, mientras se escucha la       
          voz de Virginia leyendo relatos y con eco: "Ricardo,             
          ¿verdad? ¿Verdad, Ricardo? Shakespeariano...".                   
                                                                           
                                                                           
          EXT. DIA - NOCHE -DIA                                            
                                                                           
          Suceden varias escenas breves del transcurso del tiempo en       
          el taller literario. Ricardo asiste y sonríe leyendo, lo         
          aplauden los demás. Luego escenas de viajes del protagonista     
          en colectivo, leyendo diversos libros, sobre todo de             
          Nietzsche. Ricardo leyendo en una vereda, leyendo en voz         
          alta en la ribera de un río con basura; leyendo en una           
          escuela secundaria, durante recreos; leyendo en la villa         
          miseria mientras madre peina a su hermana. Leyendo en una        
          obra en construcción, mientras su padre albañil prepara un       
          asado.                                                           
                                                                           
                                                                           
          INT. DIA. DEPARTAMENTO DE TALLER LITERARIO                       
                                                                           
          Ricardo regresa al taller literario. Su actitud es de mayor      
          confianza con todos los integrantes. La siempre afable           
          Virginia sonrie y escucha lo que produce cada uno. Les da        
          consejos.                                                        
                                                                           
                              RICARDO (LEYENDO ANTE LOS DEMÁS):            
                    "...’AHORA ME VEO A MÍ MISMO, POR                      
                    DEBAJO DE MÍ, AHORA UN DIOS BAILA                      
                    EN MÍ’, MURMURA, Y ENTONCES,                           
                    LACERÁNDOSE LAS PIERNAS CON JUNCOS                     
                    DE LA RIBERA, SUBE LA CUESTA Y                         
                    DECIDE EL SACRIFICIO, DECIDE ESO,                      
                    ANTES QUE EL SOLAZ DEL GUERRERO".                      
                                                                           
          Todos aplauden. Comentarios de sorpresa.                         
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                           (CONTINUED)     
                                                                           
          CONTINUED:                                              5.       
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                              VIRGINIA:                                    
                    BUENO, TENEMOS A UN PEQUEÑO RIMBAUD                    
                    AQUÍ. TENÉS MUCHA PASTA DE                             
                    ESCRITOR, RICARDO. TU EXPERIENCIA                      
                    DE VIDA, LA QUE TE RODEA PUEDE SER                     
                    MUY VALIOSA PARA CREAR LO QUE                          
                    QUIERAS, Y CON ESA FACILIDAD DE                        
                    USAR LAS PALABRAS NUEVAS QUE HEMOS                     
                    ESTADO ANALIZANDO. QUE NADA HAGA                       
                    DISMINUIR TU PASTA DE ARTISTA, NO                      
                    IMPORTA DONDE VIVAS O CÓMO VIVAS.                      
                    TE CONTÉ LO DE RIMBAUD, TE CONTÉ LO                    
                    DE VAN GOGH, LO DE NIETZSCHE, TE                       
                    PUEDO CONTAR DE MUCHOS ARTISTAS QUE                    
                    SUFRIERON Y CONVIRTIERON ESO EN                        
                    ARTE. VOS LO PODÉS HACER. Y NO                         
                    ESTOY DORÁNDOTE LA PÍLDORA. LO DIGO                    
                    DE VERDAD.                                             
                                                                           
          Todos los demás aplauden. Una mujer de cincuenta años le         
          acaricia la cabeza, y un muchacho de treinta años le da la       
          mano felicitándolo.                                              
                                                                           
                                                                           
          EXT. NOCHE. VEREDA DE UNA CARNICERÍA EN VILLA MISERIA            
                                                                           
          Ricardo y sus amigos toman cerveza. Ricardo toma nota en un      
          cuaderno.                                                        
                                                                           
                              RAUL:                                        
                    EL LOCO DE LA LAPICERA. EL NEGRO                       
                    BIROME. EL PIBE CUADERNO.                              
                                                                           
                              QUENÓN                                       
                    DEJÁ DE GASTARLO. ¿NO VES QUE AHORA                    
                    ES UN ’INTELETUAL’?                                    
                                                                           
                              RAUL                                         
                    MIENTRAS NO ESCRIBA BOLUDECES SOBRE                    
                    NOSOTROS, TODO JOYA.                                   
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    NADA QUE VER, LOCO. ¿CREÉS QUE SOY                     
                    UN VIGILANTE? ME CAMBIÓ LA VIDA                        
                    TODO ESTO. EN SERIO. AHORA VEO                         
                    DIFERENTE. OJALÁ PUEDAN USTEDES                        
                    VIVIRLO COMO YO.                                       
                                                                           
                              RAUL                                         
                    DE PEDO QUE TERMINAMOS LA PRIMARIA,                    
                    Y NO VAMOS JUSTO AHORA A LEER.                         
                    ADEMAS ME ABURREN LOS LIBROS.                          
                                                                           
                                                                           
                                                           (CONTINUED)     
                                                                           
          CONTINUED:                                              6.       
                                                                           
                                                                           
                              QUENÓN                                       
                    YO LEO. AYER LEÍ CONDORITO. ME                         
                    CAGUÉ DE RISA.                                         
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    Y ADEMÁS. SI VIERAN A LA QUE                           
                    ENSEÑA...                                              
                                                                           
                              RAUL                                         
                    CONTÁ, CONTÁ. ¿ESTA BUENA?                             
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    NO IMPORTA SI ESTÁ BUENA O NO. ES                      
                    DE UN BARRIO CARETA. PUEDE SER.                        
                    PERO ES LA FORMA EN QUE TE TRATA.                      
                    LAS COSAS QUE DICE. LAS COSAS QUE                      
                    ME DIJO. ESO NO PUEDO EXPLICARLO.                      
                    NO DEJO DE PENSAR EN ELLA. ADEMÁS                      
                    TIENE QUINCE AÑOS MÁS QUE YO.                          
                                                                           
                              QUENON                                       
                    ALGUIEN SE VA A HACER LA GRAN PAJA                     
                    HOY                                                    
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    UH, QUÉ BOLUDO QUE SOS. EL PAJERO                      
                    SOS VOS. EN SERIO. ES MÁS QUE ESO.                     
                                                                           
                              RAUL                                         
                    TE METISTE CON ESA VIEJA. TE                           
                    ENAMORASTE, LOCO.                                      
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    ¿ES ESTO AMOR? VOY A PONER A TODO                      
                    VOLUMEN: IS THIS LOVE? DE                              
                    WHITESNAKE. (CANTA) "IS THIS                           
                    LOVE.."...                                             
                                                                           
          Se ríen todos. Siguen tomando cerveza. Se apagan algunas         
          luces de casuchas vecinas. Quenón agarra una botella y la        
          rompe para divertirse.                                           
                                                                           
                                                                           
          INT. NOCHE. CASA DE VILLA MISERIA                                
                                                                           
          Está toda la familia: Padre, madre, hermana y hermano mayor,     
          y una pareja de cincuentones. Carlos y Juana son tíos de         
          Ricardo por parte de padre. Están todos comiendo pizzas y        
          viendo un partido de fútbol por televisión.                      
                                                                           
                              CARLOS                                       
                    UH. PERO MIREN QUIÉN LLEGÓ. QUÉ                        
                    CARIPELA QUE TRAE.                                     
                                                                           
                                                                           
                                                           (CONTINUED)     
                                                                           
          CONTINUED:                                              7.       
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                              JUANA                                        
                    QUÉ HACE EL RICARDITO A ESTAS HORAS                    
                                                                           
                              PADRE                                        
                    NADA. BOLUDEANDO. ESO LO HACE MEJOR                    
                    QUE ALCANZARME LOS BALDES Y LOS                        
                    LADRILLOS                                              
                                                                           
          El padre y los tíos se ríen ante el comentario.                  
                                                                           
                              CARLOS                                       
                    PERO ES QUE VOS TENÉS QUE                              
                    ENSEÑARLE.                                             
                                                                           
                              PADRE                                        
                    ME CANSÉ DE DECIRLE. LE CUESTA                         
                    LEVANTARSE, LE CUESTA TODO. NO                         
                    APRENDIÓ NI A HACER EL REVOQUE                         
                    GRUESO. NI QUE FUERA SANTIAGUEÑO.                      
                                                                           
                              CARLOS                                       
                    CAPAZ QUE EL PADRE ERA UN                              
                    SANTIAGUEÑO Y NO VOS.                                  
                                                                           
          Ahora se ríen todos.                                             
                                                                           
                              RICARDO                                      
                         (GRITANDO) BUENO. YA ESTÁ.                        
                         VAYANSE A LA MIERDA                               
                                                                           
          El padre se levanta con intención de pegarle una cachetada.      
          La madre y la hermana lo detienen al hombre.                     
                                                                           
                              PADRE                                        
                    ¡RAJÁ DE ACÁ, PENDEJO DE MIERDA!                       
                    ¡MÁS VALE NO VERTE POR ACÁ!                            
                                                                           
                                                                           
          EXT. NOCHE. CALLES DE VILLA MISERIA                              
                                                                           
          Ricardo sale corriendo de la casucha. Se escuchan disparos       
          de fondo. Es noche violenta. Encuentra a su trío de amigos,      
          que esta vez están con otro grupo. En una casucha más            
          precaria toman alcohol. Hay dos chicas en el grupo, una de       
          ellas se llama Vanina (de 17 o 18 años) y la otra es Karina,     
          menor. Por los ojos enrojecidos se nota que todos están en       
          un punto alto de ebriedad.                                       
                                                                           
                              QUENÓN                                       
                    Y LO TENEMOS AL NEGRO BIROME                           
                    ENCAJETADO DE UNA VIEJA. QUÉ TUL                       
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                           (CONTINUED)     
                                                                           
          CONTINUED:                                              8.       
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    CALLATE, BOTONAZO.                                     
                                                                           
                              RAUL                                         
                    AGUANTE EL TALLER LITERARIO                            
                                                                           
                              VANINA                                       
                    ¿QUÉ ES ESO?                                           
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    BOLUDECES. NO LOS ESCUCHEN.                            
                                                                           
                              RAUL                                         
                    CONTÁ, CONTÁ DE LA MINA.                               
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    DE LA LITERATURA NO TENGO GANAS DE                     
                    CONTARTE. O SÍ. VIRGINIA ES TODA                       
                    LITERATURA. TE HACE VER OTRA COSA.                     
                    O ME MOSTRÓ QUIÉNES TE HACEN VER                       
                    OTRA COSA. YA SÉ. SOY UN PENDEJO                       
                    PARA DECIR ESTAS COSAS. PERO ES                        
                    ASI.                                                   
                                                                           
                              VANINA                                       
                    CÁLLENSE. DEJEN DE BURLARSE. SI                        
                    ALGUIEN ALGUNA VEZ PENSARA ALGO                        
                    LINDO DE MI YO SEGURO QUE ME LO                        
                    COMO.                                                  
                                                                           
                              RAUL                                         
                    Y RICARDO ES UN BOLUDO ENTONCES.                       
                    QUÉ ESTÁ ESPERANDO PARA DECIRLE ESO                    
                    A LA MINA GRANDE.                                      
                                                                           
          Siguen tomando. Escuchan cuarteto cordobés y cumbia villera,     
          a todo volumen. Mientras bebe Ricardo escucha la voz de          
          Virginia leyendo cuentos.                                        
                                                                           
                                                                           
          INT. DIA CASUCHA PRECARIA DONDE ESTABA BEBIENDO GRUPO DE         
          AMIGOS                                                           
                                                                           
          Dos muchachos están dormidos con las cabezas sobre una mesa.     
          Otro está tirado en el suelo. Sólo están despiertos Ricardo,     
          Raúl y Vanina.                                                   
                                                                           
                              RAUL                                         
                    YO QUE VOS HACE RATO QUE SALGO                         
                    LOCO. ADEMAS, A LAS MINAS ASÍ, LAS                     
                    DE NARIZ PARADA LES GUSTA TRANSAR                      
                    CON LOS VILLEROS.                                      
                                                                           
                                                                           
                                                           (CONTINUED)     
                                                                           
          CONTINUED:                                              9.       
                                                                           
                                                                           
                              VANINA                                       
                    AY, CALLATE. QUÉ DECIS. A LA MINA                      
                    LE GUSTÓ RICARDITO POR OTRA COSA.                      
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    YO VOY A DECIRLE TODO LO QUE                           
                    PIENSO. POR LO MENOS ESO. NO                           
                    AGUANTO QUEDARME CALLADO. AYER LOS                     
                    PUTEÉ A MIS TÍOS Y A MI PAPÁ. AHORA                    
                    VOY Y LE DIGO TODO A ELLA.                             
                                                                           
                                                                           
          EXT. DIA. VILLA MISERIA Y PAISAJES CERCANOS COMO BASURAL Y       
          RÍO                                                              
                                                                           
          Ricardo sale casi tambaleándose de la casucha. Ya es casi el     
          mediodía.                                                        
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    AHORA SOY LIGERO... AHORA SOY                          
                    LIGERO                                                 
                                                                           
          Va recitando esto por lo bajo, mientras surca el camino          
          enlodado de la villa miseria.                                    
                                                                           
                              RICARDO                                      
                         (MURMURA) AHORA VUELO, AHORA                      
                         VUELO                                             
                                                                           
          Pasa por un basural. Las cosas que lo rodean vuelven a tener     
          más color como cuando "descubrió la literatura" en el            
          colectivo, pero los colores esta vez son más estridentes, y      
          los sonidos más fuertes o con ruidos más persistentes.           
          Camina por la ribera de un río que cruza a la ciudad. Hay        
          mucho barro en el sector. Quiere subir por una barranca. Se      
          resbala. Se agarra de una rama y un vidrio le corta la vena      
          de una de sus muñecas. Logra ascender y ya desde arriba se       
          divisa otro paisaje urbano: calles asfaltadas, casas de          
          cemento, pintadas, autos. A Ricardo le resuenan fragmentos       
          de lecturas de Virginia, y también imagina escenas eróticas      
          con ella. También imagina el encuentro con ella, y que le        
          dirá esa frase de Nietzsche, y que luego le dará un beso.        
          Todo esto imagina mientras camina, tambaleándose y con la        
          mano ensangrentada.                                              
                                                                           
                                                                           
          EXT. DIA CASA DE VIRGINIA.                                       
                                                                           
          Es una casa de clase media con jardín afuera. Está el padre      
          de Virginia regando flores y plantas. Ricardo se acerca,         
          ebrio y mirando hacia abajo, repitiendo su letanía. El           
          protagonista se detiene ante la sorpresa. Luego de dudar se      
          acerca, y balbucea algo y le pide al hombre que la llame a       
          Virginia.                                                        
                                                                           
                                                           (CONTINUED)     
                                                                           
          CONTINUED:                                             10.       
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                              PADRE DE VIRGINIA                            
                    ¿QUÉ TE PASA, PIBE?                                    
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    NADA. ESCÚCHEME. YO QUIERO HABLAR                      
                    CON VIRGINIA. AHORA SOY LIGERO,                        
                    AHORA VUELO...                                         
                                                                           
                              PADRE DE VIRGINIA                            
                         (TOMANDOLE LA MANO                                
                         ENSANGRENTADA) PERO QUÉ TE                        
                         PASÓ. A VER...                                    
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    NO. ¡QUIERO VER A VIRGINIA! QUIERO                     
                    VER A VIRGINIA                                         
                                                                           
          El hombre le vuelve a decir que no está. Y entonces él           
          forcejea un poco con él, se desprende de sus brazos y roza       
          otra mano un rosal y se corta otra vena.                         
                                                                           
                              RICARDO                                      
                         (GRITA MIENTRAS SE VA RÁPIDO                      
                         DEL LUGAR): DÍGALE ESTO A                         
                         VIRGINIA, DÍGALE QUE "AHORA ME                    
                         VEO A MI MÍSMO POR DEBAJO DE                      
                         MÍ, AHORA UN DIOS BAILA EN                        
                         MÍ". ¡ALSO SPRACH ZARATHUSTRA!                    
                                                                           
                                                                           
          EXT. DIA. BARRIO DE VIRGINIA                                     
                                                                           
          Ricardo corre con las dos manos ensangrentadas. Su rostro es     
          el de un desesperado. Llora. Murmura la misma frase para sí      
          mismo. Ahora los ruidos son enloquecedores y atronadores,        
          las imágenes dan vueltas, él corre sin rumbo, se tira a          
          dormir en el muro perimetral de un cementerio.                   
                                                                           
                                                                           
          EXT.DIA.CEMENTERIO                                               
                                                                           
          Ricardo se despierta. Se cubre las manos con la sangre seca.     
          Saca un pedazo de pan de un tacho de basura. Recorre el          
          cementerio repleto de gente. Después va hacia una plaza.         
          Duerme allí.                                                     
                                                                           
          Ricardo repite: "Ahora un dios baila en mí", y recorre la        
          ciudad.                                                          
                                                                           
          Se encuentra con chicos de la calle en una plaza. Con ellos      
          roba en un auto.                                                 
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                 11.       
                                                                           
                                                                           
                                                                           
          EXT. DIA. AEROPUERTO                                             
                                                                           
          Virginia asciende con equipaje por escalera mecánica. Sonríe     
          y habla con una mujer mayor, que tambien participaba del         
          taller literario. Se despiden. Virginia sube a un avión.         
                                                                           
                                                                           
          INT. DIA. DEPARTAMENTO DE TALLER LITERARIO                       
                                                                           
          Una mujer de aproximadamente cuarenta años, está leyendo un      
          relato. Son los mismos participantes del taller quienes la       
          escuchan. Entra Ricardo, con mirada torva, sucio, al lugar.      
                                                                           
                              COORDINADORA DE TALLER:                      
                    ¿BUSCABA ALGO, JOVEN?                                  
                                                                           
                              MUCHACHO TALLERISTA:                         
                    LO CONOCEMOS. ES RICARDITO.                            
                    ¿VOLVISTE, RICARDO?                                    
                                                                           
                              RICARDO:                                     
                    HOLA. HOLA. QUERÍA... HABLAR... CON                    
                    VIRGINIA...                                            
                                                                           
                              COORDINADORA DE TALLER:                      
                    NO, QUERIDO. VIRGINIA NO ESTÁ. YA                      
                    NO VIENE MÁS AL TALLER                                 
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    QUÉ PASÓ. ¿LE OCURRIÓ ALGO?                            
                                                                           
                              COORDINADORA DE TALLERISTA:                  
                    SÍ QUE LE OCURRIÓ. ALGO MUY BUENO.                     
                    CONSIGUIÓ UNA BECA PARA ENSEÑAR EN                     
                    UNA UNIVERSIDAD DE ESTADOS UNIDOS.                     
                    NUESTRA VIRGINIA SE FUE LEJOS.                         
                    PERO, PODÉS UNIRTE A NOSOTROS.                         
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    GRACIAS.                                               
                                                                           
          Ricardo da varios pasos hacia atras y se va del lugar.           
                                                                           
                                                                           
          INT. DIA  CASA DE VILLA MISERIA                                  
                                                                           
          Dentro de la casa de Ricardo, está su padre, durmiendo sobre     
          la mesa. Alcoholizado totalmente. Su madre no está, ni su        
          hermano mayor. La hermana menor está pintándose las uñas de      
          sus pies escuchando cuarteto. Ricardo se acerca al rostro de     
          su padre.                                                        
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                           (CONTINUED)     
                                                                           
          CONTINUED:                                             12.       
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                              HERMANA                                      
                    NI LO HABLÉS. ESTÁ MÁS RENEGADO QUE                    
                    SIEMPRE. MEJOR QUE NI TE VEA. LE                       
                    PEGÓ UNA TROMPADA A LA MAMI PORQUE                     
                    ELLA TE DEFENDIÓ. ¿DÓNDE TE                            
                    METISTE? PENSAMOS QUE ESTABAS EN                       
                    CANA O ALGO ASÍ.                                       
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    PERO VOS QUÉ HACÉS ACÁ.¿NO TENÉS                       
                    QUE ESTAR EN LA ESCUELA?                               
                                                                           
                              HERMANA                                      
                    PARA QUÉ, DECIME. YA VOY A BUSCAR                      
                    ALGO PARA AYUDARLA A LA MAMI. EL                       
                    VIEJO TRABAJA UNA SEMANA SÍ, Y OTRA                    
                    NO. ¿SABÉS QUE COMÍ HOY? PAN Y MATE                    
                    COCIDO. ESO.                                           
                                                                           
                                                                           
          EXT.DIA. VEREDA DE UNA CARNICERIA. CERCA DE UNA VILLA            
          MISERIA DE CIUDAD.                                               
                                                                           
          Raúl, Quenón y Ricardo están tomando alcohol y se pasan un       
          porro de marihuana entre ellos. Los tres están demacrados.       
                                                                           
                              QUENON                                       
                    HACÉS BIEN. YO TAMPOCO VOLVÍ A MI                      
                    CASA. SI SE LE PUEDE DECIR CASA A                      
                    ESA QUE TENÍAMOS EN FORMOSA.                           
                                                                           
                              RAUL                                         
                    PERO AHORA QUE VAS A BANCÁRTELA                        
                    SOLO VAS A TENER QUE BUSCAR EL                         
                    MORFI.                                                 
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    HASTA AHORA SAQUÉ DE LA BASURA, DE                     
                    LOS BASURALES.                                         
                                                                           
                              RAUL                                         
                    COMIDA DE VERDAD HAY QUE BUSCAR.                       
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    CHOREO UN PAR DE COSAS POR AHÍ                         
                                                                           
                              QUENON                                       
                    HABLABAS DEL ARTE, NEGRO. ESAS                         
                    COSAS. LITERATURA. ¿TE SIRVE PARA                      
                    ESTO, AHORA?                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                           (CONTINUED)     
                                                                           
          CONTINUED:                                             13.       
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    HABÍA UN TIPO QUE DECÍA COSAS. YA                      
                    NO LEO. PERO ME ACUERDO DE ESE                         
                    TIPO. SE LLAMABA NIETZSCHE.                            
                                                                           
                              RAUL                                         
                    SI, ME ACUERDO. EL DEL DIOS QUE                        
                    BAILA.                                                 
                                                                           
                              RICARDO                                      
                    SI, ESE. DECIA: "Y QUIEN QUIERE SER                    
                    UN CREADOR EN EL BIEN Y EN EL MAL,                     
                    ÉSE HA DE SER PRIMERO UN                               
                    DESTRUCTOR, Y QUEBRANTAR VALORES".                     
                    O SEA, HAY QUE ROMPER, LOCO, HAY                       
                    QUE ROMPER.                                            
                                                                           
                              RAUL                                         
                    ¡Y ROMPAMOS LOCO! NOS JUNTEMOS                         
                    ENTRE VARIOS Y ROMPAMOS EL SUPER                       
                    QUE ESTÁ A LA VUELTA.                                  
                                                                           
                              QUENON                                       
                    ¡VAMOS, LOCO! ¡ESO! YA SE ESTAN                        
                    PREPARANDO LA LOCA MARY, Y LOS                         
                    VIEJOS DE VANINA, Y EL CHORRO DEL                      
                    CARRO VIEJO                                            
                                                                           
          Los tres se entusiasman mientras beben más alcohol.              
                                                                           
                                                                           
          EXT. DIA. CERCA DE UN SUPERMERCADO                               
                                                                           
          Cerca de cien personas se reúnen y deciden ir al                 
          supermercado. Con violencia irrumpen en el salón del mercado     
          y comienza el saqueo. En el grupo está Ricardo que elige         
          todo tipo de mercadería y los vuelca a un changuito de           
          compras. Lo mismo hacen sus otros amigos.                        
                                                                           
          VOZ EN OFF DE RICARDO: "AHORA SOY PESADO, AHORA ME ARRASTRO,     
          AHORA UN DIOS MUERE EN MÍ".                                      
                                                                           
          Ricardo corre con el changuito llena de mercadería. Grita        
          con sus amigos. Esquiva el sector vallado por la policía.        
                                                                           
          Esa misma imagen aparece en televisión. Es un noticiero.         
          Dice: "Diciembre de 2001. Los saqueos se cometen en varias       
          ciudades del país".                                              
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           
                                                                           

Pareja en mosaicos (Sobre "Patio" de Glauber Rocha)


Blanco y negro. Hoy, nosotros los espectadores de una película filmada hace 55 años, tenemos otro elemento que disfrutar: el ruido del filme viejo, la desgastada imagen del filme que logró ser convertido a digital. ¿Ya es un sabor propio, como el de los libros viejos y sus amarilleadas y resquebrajadas hojas?
La acción transcurre en un patio y todo es sobre una pareja que retoza y se relaciona en un clima muy cálido. Una pareja que retoza en un piso de mosaicos, blanco-negro; blanco negro, y unas hojas grandes que son el límite del patio, y más allá un horizonte que en algún momento es visto con un movimiento de cámara vertical y circular, quedando incluso la imagen invertida.
Mosaico, patio, pareja, tirados en el suelo, como viviendo el presente total, o recordando. Riendo a veces o disfrutando. O durmiendo. Pero la paz en un momento parece interrumpida por un ruido. Y aquí ingresamos al segundo segmento. El hombre se agarra las orejas, el sonido (música concreta) es de un repiqueteo al parecer insoportable para el protagonista.
Luego, la imagen del hombre acariciando una hoja de planta.  Después, el hombre que camina solo por el borde del patio. Mujer en PP observando. Voces humanas, risas de mujer, rostros adormilados, separados, en los mosaicos. Se intercalan, desde el comienzo, los zapatos de uno y de otro.
Posteriormente, el giro de cámara sobre el horizonte, las manos se entrelazan, de fondo el mosaico del patio. Pareja tendida. Mosaico y horizonte de una planicie parecida al mar. Prosiguen imágenes de hombre y mujer sentados. Hombre se acerca a planta, y de pronto un chorro sale de entre las piernas del hombre, está meando la planta.

La pareja ingresa a casa por la escalera. Zapatos sobre mosaicos. Dos pares, dejados al desgaire. Fin de la obra. 

Saturday, December 26, 2015

No soportar la palabra Primavera. Sobre "Sans Soleil" de Chris Marker

Sans Soleil Al parecer, la primera cuestión que se busca es la imagen de la felicidad, a partir de allí, el autor bucea en las peripecias del hombre en busca de esa felicidad, o más bien lo escollos, o las diversas formas de encontrar la felicidad, a pesar de estar en medio de la nada como en el Sahel, esperando el agua, la sed, o la sequía que “inunda”, dada así como un oxímoron. Cómo el autor logra detenerse en ciertas cotidianeidades del Japón para hablar de algo más allá, quizás del lenguaje, del poder, o del poder del lenguaje, como cuando comenta que en Japón no se adjetiva mucho, se dice: rosa, roca, garza, y que cada palabra busca contener todos los adjetivos; y que un hombre que perdió a su mujer en una muerte dolorosa, trabajó denodadamente hasta descubrir algo en electrónica, y luego se suicidó: “Al parecer no soportó la palabra Primavera”. En todo este impactante relato, hay imágenes de un hombre en una barca, de manos manejando un volante de transporte público. Y también habla de los seres animales que rodean y que terminan siendo venerados en Japón: los gatos, sobre todos los gatos, y un perro, y un oso panda. Pero hace un contraste de imágenes para decirnos que no hay tal contraste cultural cuando muestra imágenes de Guinea Bissau, una fiesta como un carnaval de la gente bailando con sus animales, enmascarados y, paralela, la fiesta de Japón, con un desfile de bailarines. Luego impacta en la situación de Guinea, y las preguntas que se hace: es difícil ver en esa vida rutinaria de pescadores lo que fue hasta hace poco, un lugar de lucha y revolución. Y, efectivamente, se observa el cansino movimiento de hombres cargando barcos o esperando en el muelle. Después, hace una reflexión sobre el acto de mirar, y por qué en las escuelas de cine se dice que no se debe mirar cuando alguien mira a la cámara. En África las mujeres rehúyen a la cámara, o directamente miran a la cámara, como en un acto de seducción, primero tímidamente y luego, en una fracción de fotograma, queda esa mirada frente al lente. Y entonces homenajea a las mujeres y a su fortaleza, mostrando a una africana haciendo una tarea pesada, con alegría, cargando piedras en una obra en construcción. Avanza la película y se cierran algunos pensamientos que parecían lanzados al azar. Descubres que nada es azaroso, que estamos ante una obra circular y maestra.

Saturday, October 03, 2015

Pedazotes

Waldo descargaba bebidas “como un negro”, trabajaba “como un negro”. Siempre usaba esa expresión. Había logrado, a fuerza de “caradurez” pasar de ser un simple “cachiche” a encargado de un camión de repartos de bebidas, de una distribuidora de Comodoro Rivadavia.
Y tenía un ayudante. Es decir que ya era “jefe”, categoría con la que soñó muchas veces cuando era chico. “El que sabe sabe y el que no es jefe”. Pero sus sueños infantiles no coincidían con este pasar actual. Él había soñado con ser jefe de un grupo de personas, quizás en una oficina, o tal vez enlodado y mandón en un yacimiento lejano y caluroso; no en los yacimientos de aquí, fríos y con la misma gente de siempre.
Pero aquí estaba. Bajando el último cajón en el almacén de la esquina del barrio Gregores. Y luego de hacerlo, en ese almacén en el que descargaba bebidas semanalmente, desde que era un cachiche, la dueña le hizo un lugar en el patio trasero para que comiese su sándwich de mortadela, salame y queso, con una cerveza fresca. El ayudante, un pibe de 17 años, se apresuró a masticar su sándwich, feliz y callado.
Ramón Chayle, el marido de la almacenera, apareció, desde la casa que está detrás del almacén. Saludó. Estrujó una ropa que estaba secándose en la soga, a pocos metros de la mesita donde Waldo preparaba un segundo sándwich.
Cansado pero parlanchín, Waldo le habló y le preguntó acerca de un choque que hubo la semana pasada en la misma calle del almacén.
Chayle le dio algunos datos precisos, pero se lo veía más está interesado en contar lo que sucedió durante la mañana.
- Qué.
- ¿No te enteraste? En la ruta 3. Cerca de Punta Peligro. Te acordarás del Company man que ayudó a conseguir la plata para el gimnasio. Alberto. Alberto…
-Sí. Miranda… Alberto Miranda -respondió Waldo.
El amigo de la infancia. En su barrio les había dicho durante años que Miranda, Mirandita era el amigo “entrañable” de la infancia, el “hermano que nunca tuvo”. Las frases hechas conformaban el estilo de Waldo para expresar un sentimiento que no sentía, pero que estaba bien decirlo.
Mirandita: el de siempre ganar, el de nunca perder. En cambio, Waldo fracaso-tras-fracaso, y no de esos fracasos que hacen ruido, sino aquellos con sordina, irregulares, imperceptibles, una pérdida de vida que gotea, un airecillo que expele un globo, una cosa irregular que derivó en esto: repartiendo soda, cuando quería hacer otra cosa, “no sé, ingeniero en petróleo”, algo mejor que Mirandita, que sin haber sido ingeniero, logró viajar a Irán, a Massachusetts, a Birmania, a México, al Golfo de Aden. En tanto que Waldo, apenas a Comodoro, Rawson, Viedma, o de última a Lago Posadas a pescar, pero todo aquí nomás, o a sus parientes de Fiambalá, o a Buenos Aires, una vez, a acompañar a su tía enferma.
-Quedó hecho pelota. Irreconocible. Sus huesos… No. Imposible contártelo. Yo pasé después de que se llevaron el cuerpo, pero Bocha Mancera me mostró las fotos que sacó con su celular, cuando los bomberos sacaron el cuerpo… Bueno… Los pedazotes de cuerpo. Como dos reses sacaron. Horrible.
Waldo escuchaba con la angustia potenciada por el asco y la imaginación del dolor ajeno. Quiso tomar otro trago, pero se quedó con las imágenes dentro de su cabeza, y la boquilla de la botella a centímetros de su boca. Después volvíó a asentar su botella sin tomar nada.
-Pero la puta madre… No te puedo creer. –dijo, por decir algo, quejándose y estirando las palabras, pero por dentro las imágenes gritaban: los huesos blancos saliendo de pedazos de carne, los sesos desparramados en el tapiz del asiento, los ojos, dos pelotas viscosas saliendo del rostro.
Chayle aceptó un vaso de cerveza. Pero ambos hablaron poco. “Che. Me tengo que preparar. Ahora pasa la camioneta”, le informó CHayle, a modo de disculpa. Chayle también era petrolero, pero de esos que empezaron al filo de la edad, a los 40 años, y cumplía con la empresa de la mejor manera.

Waldo quedó tomando el vaso con su “cachiche”. Pensó en todo. Mirandita destrozado, el sueldo de Chayle comparado con el suyo, la vida de Mirandita rota, descuajada, y en cambio él, repartidor, allí, arrumbado en un patio de una almacenera, comiendo mortadela. No pudo evitar la ola gris que empapó su estado de ánimo. 

Escenas de la vida política


Cuando comienza a andar el hombre, se mantiene erecto y resuelto. Camina casi bailando por la vereda, si hasta tiene ganas de hacer un golpe de sus taquitos en el aire, y va caminando, resuelto. Parece que no tuviera destino, que por ahí se le va la vida, por ese presente. Es en la vereda de Caleta, pero hay pocos elementos que se ven, una vereda casi límpida, en donde no hay planos detalles. Luego se verán esos detalles, esa basura. Pero por ahora no. El hombre camina.
Y luego ingresa a un lugar donde hay una reunión política. Lo recibe Costelli, Ramírez, Suárez, Bocatto, Potrovich, Das Gentes y otros más. Esa es la sociedad alta conformada en una ciudad patagónica. “No dejan de ser paisanos”, piensa el hombre bailarín, Santos.
-¡Santos, pedazo de boludo, te estábamos esperando!-grita Costelli, con ese curioso cariño sádico.
-Pedazo de trolo…- devuelve la broma Santos, sin asertividad, porque provoca un imperceptible escozor en la sala gris.
-Son doscientos los que han firmado. Todavía faltan muchos muchos- dice Ramírez, un hombre bajo, de color marrón brillante y de huesos prominentes.
-Qué cagada, che. Habrá que salir más.- piensa, se queja en voz alta Santos, porque le asomó la preocupación de salir otra vez por los barrios, poniendo la cara como la semana pasada, en casas inhóspitas del otoño caletense.
-Y sí. Saldremos…-le dice Costelli, esta vez reconviniendo, queriendo erigirse en jefe.
Santos comienza a dejarse dominar por la bronca. Es un mínimo obstáculo de la candidatura pero ya comienza a enojarse. Bocatto y Das Gentes están ante una computadora, a un costado del salón, leyendo una nota policial de un portal web.
-Salgamos, qué mierda. Mañana por la mañana. Y que nadie se queje. Qué pasó con la Marina. ¿Eh? Rafa (Potrovich), Rafa…
Rafa salía del pequeño baño que estaba al fondo del salón. Acomodándose los cinturones dijo: “Estaba en Comodoro, una cuestión de los riñones, o algo así. Pero viene, eh. Viene… Mañana, con Karina, la gorda y la vieja… Salomé”.
-Que vengan. Nos pasan por arriba los otros che. Que vengan y traigan a otros y otras. Ofreceles lo de siempre. Que habrá trabajo, puestos. No tenemos más.

Otra escena:
Marina es una mujer de unos cuarenta y cinco años. Toma mate en su casa con Sandra, la “gorda”. Un chico de cinco años está entre las dos masticando pan.
-Ya fui toda la semana. Pero nos putean. Se acuerdan de Costelli cuando estuvo de secretario de Gobierno. Ha dejado muchos resentidos. Al pedo lo ponen a él.
-Es un piantavotos.
-Es un gil.
- Es un chupavergas.
-Mañana voy y le digo a Santos, que si seguimos metiendo a gente así en la básica se nos van a ir los pocos militantes de fierro que tenemos.
-¡La puerta!
- La puerta! La puerta animal!
-Ehh, pero qué pasa.
-Pasa que vas a terminar de romper la puerta.
-¡Fuck you!

- ¿Fuck vos!

Sunday, August 23, 2015

Lectura de "Extraña Confesión" de Antón Chejov

Que sea una especie de ayuda memoria, acompañado por Franco Alfano y su sinfonía 2. Pues, bien, acabamos de leer “Extraña confesión”, título de por sí mediocre, como si lo hubieran puesto los tituladores del cine comercial de las distribuidoras yanquis que llegan acá, a la Argentina. “Un drame a la chasse”, es el original, o al menos desde donde tradujo Manuel Peyrou para la colección célebre de Borges-Bioy Casares: “El Séptimo Círculo” y que hoy revitaliza Editorial Planeta en una edición para los kioscos de revistas.

“Un drama en la cacería”. Tampoco es un título original, pero es el que le puso el propio protagonista en la primera página del libro. “Veamos, no es un título serio…y, en verdad, tengo tantos textos para publicar que me es prácticamente imposible aceptar otros, aunque sean meritorios”, le contesta el editor-narrador.

Sí, me gustó la estructura. Ya antes había escrito sobre Chéjov, no recuerdo en qué año, y perdí el manuscrito, para el diario La Unión de Catamarca. Había escrito desde Tinogasta una reseña sobre este autor ruso. Una especie de homenaje a su manera de encontrarle el punto justo para crear tensión en la más mediocre de las vidas. (Cómo estamos hoy con la palabra mediocre!, ¿Comí acaso sopa de envanecimiento como esos típicos pendejos de clase media, a querer comerse el mundo desde su mullida posición de haber tenido las oportunidades de cama, comida, y no sólo eso, sino unos padres que les dieron todo el capital cultural?). Qué cosa extraña, yo, en aquella época escribiendo sobre Chéjov en la más absoluta pobreza en Tinogasta. Y así y todo, seguí.

Pero bueno, lo que me llamó la atención de Chéjov fue precisamente eso, y acá no defrauda. Se habla de un “Juez de instrucción”, Iván Kamychov, y un editor que recibe la obra y que al final de la novela nos va guiando sobre las sospechas, por dónde tienen que ir las sospechas y no sobre el pobre Kalinin, el hombre maduro que se casa con una jovencita “de rojo”. ¿Cómo es posible que esa misma escena se me figure en cualquier pueblo de por aquí, y más que todo en el norte argentino? Porque se habla de viejos sátrapas, que viven de juergas y borrachos. Una adaptación a la argentina no sería nada difícil. Es por eso que termina atrapando Chéjov. ¿No podría ser acaso el conde Alexey Karnieiev cualquier ricachón tradicionalista de Salta? ¿Y no podría ser el juez de instrucción cualquier ‘ídem’ de Salta o Catamarca? Y las jovencitas, pues quitémosle lo rubio o lo propiamente eslavo (o no, dejémoslas así, que en el campo también puede haber), y podría ser cualquier paisanita pobre de las que todavía (siglo XXI) abundan en las pequeñas ciudades argentinas o pueblos de vaya a saber qué crueles provincias.

Me llama la atención que la “primera persona” no se entromete con la agilidad del relato. No hay intromisiones de introspecciones, salvo las que justifiquen la tensión, y en eso es un maestro Chejov. Yo, con mucha menos pericia, le hubiera puesto un montón de cosas queriendo hacerlo “ambiguo”, queriendo componer la parte compleja y de “agujero negro” del comportamiento, pero veo que lo hago más bien por una cuestión de esteticismo, es decir de regodeo sin importarme en el receptor.



Y en el relato de Chéjov están también esos elementos que unen al texto, o incluso a una película, esos “detalles” que se repiten, como marcando secuencias o conjunto de secuencias. Por ejemplo, el loro gritando: “¡El marido ha matado a su mujer!”. Esto lo hace en varias partes de la novela hasta que el juez lo mata, en un toque dramático con retardo, digo con retardo porque recién se sabrá lo verdaderamente dramático del asesinato cuando sepamos (más adelante del tiempo del asesinato del loro), por qué lo mata al animal.

Hemos visto "El Clan"

Pues hemos visto “El Clan” de Pablo Trapero. ¿Algo le faltó? Le faltó quizás la desprolijidad estéticamente lograda de las otras películas de Trapero: la desprolijidad de El Bonaerense; la de la que filmó en Río Turbio: “Nacido y Criado”; incluso la ferocidad de “Leonera”.

Esta vez tuvo mucho de cuidado, hasta de impostado. ¿Por ejemplo? La frialdad extrema del personaje Arquímedes Puccio compuesta por Francella. Hay partes que era necesario que no tenga movimientos tan lentos y pasivos, que muestre un poco de energía contenida, algo que no mostró, en casi el 90 por ciento estuvo el personaje compuesto con los músculos fláccidos. Entendemos que se trataba de un perverso manipulador de personas, de un psicópata, pero un poquito de nervio hubiera estado bien.

Nada que criticar a Francella. Porque aquí nos olvidamos que es uno de los capocómicos de la Argentina.

Y otra cosa: la escena de sexo en el auto con el secuestro paralelo. Por qué. Para qué. ¿Era necesaria la escena esa? Si al final seguimos retratando al pibe como alguien víctima de la psicopatía de su padre.

Y al terminar la película nos quedamos con la pregunta en el aire: Qué grado de psicopatía tiene el hijo: sólo lo vemos sonreír cuando recibe un fajo de billetes enorme ante uno de los secuestros; lo demás parece sufrirlo.

Logrado estuvo la esposa de Arquímedes, en varias escenas. Sobre todo esa escena que baja al sótano infernal donde está el protagonista con sus secuaces hablando del próximo golpe y ella baja con la típica bandeja clasemediera llevándoles refrescos. “Cualquier cosa que necesiten me llaman”, dice ella o algo parecido. Ese contraste entre las frases de una familia “respetable” y “unida” con el infierno me parece lo más fascinante de la película. Como por ejemplo cuando comen tranquilos la cena; cuando los chicos se dedican a sus típicos desafíos de tareas de las escuelas secundarias, los regaños de la madre para que uno levante los platos, otro los lave y así.

Igual, creo que la pregunta sobre la maldad está manifiesta en la película y eso es lo valorable. Las preguntas que el público se hace y se seguirá haciendo sobre el caso.

Cómo se llega a ser una “familia bien” y malvada al mismo tiempo. Cómo es posible, entonces. Pues, la respuesta es que sí es posible, que la fachada de “familia bien” puede conllevar el crimen, y que, entonces, las fachadas de “malditos” también pueden ser otra cosa, más para el bien. Lo interesante es que se habla de fachadas.

Luego veo que el periodista Rodolfo Palacios, en su libro, hizo todo lo que pudo para desagotar al personaje, pero aún así la maldad, el nervio mismo de la maldad, Arquímedes se lo llevó a la tumba. Aparecen videos cuando está postrado en la cama, hablando apenas con los soplos entre los labios por falta de dientes, diciendo que ellos no secuestraban personas, que sólo los detenían y una sarta de sandeces como que ultimaban a los secuestrados bajo la “Convención de Ginebra”, y que no eran ellos (su clan) los que los mataban. Pero también Arquímedes terminó como un vejete arruinado, ya no quedaba ni la pinta del psicópata de clase media, sino como casi un linyera, un viejo ya sin ningún tipo de tiesura personal, hablando (en una revista para la que Palacios trabajaba) de querer fornicar con una pendejita de 15 años.

Sunday, June 14, 2015

El irritante Yema

Y ahora, cansado Sarmiento de transcribirlo a Yema, prefiere escribir él mismo. Y esto cuenta.

“Yema en este punto de su relato siguió desvariando. Se iba por un lado y por el otro, y a cada rato decía: ‘caí muerto, caí muerto’; cuando no era que se había caído, simplemente quedó tirado con un charco de sangre, al lado del mesón que habían colocado fuera, en el patio. Sí fue cierto, porque eso sólo él lo sabe, el dolor penetrante e insoportable, la llamada a la ambulancia, el traslado en automóvil desde Banda de Lucero hasta Aisunasta, cruzando un río bajo, pero barroso. Era hora de la siesta, de calor. Más dolor no podía haber, quizás el alcohol pudo calmar un poco el dolor, pero no era suficiente. Lo habían acostado a Yema en el asiento trasero, boca abajo, con el dolor en el cuerpo, era como si le pasaran un cuchillo con el filo caliente, a cada rato, por su baja espalda.
Y así lo llevaban. Y lo llevaban con la sensación del filo ese, ácidamente penetrante, irritando las células nerviosas de esa parte como si estuviesen a punto de fundirse. Yema pensaba que se iba a morir. Tardarían veinte minutos en llegar a Aisunasta. Encima lo llevaba Rolando, totalmente dado vuelta por un porro que se fumó detrás del baño de adobe. Rolando era el único del grupo que sabía lo que era marihuana. Los demás respetaban que fumara eso mientras no jodiera a otros, mientras no los jodiera invitándolos.
Rolando era un sujeto que vivía enteramente en una película con la música de Almendra y Pescado Rabioso dentro. En el caso mío, hubo momentos en que parecía estar dentro de una película con la música de Soda Estéreo o de La Banda al Rojo Vivo, o de Raly Barrionuevo.
Éramos tipos grandes todos, de más de 40 años, y terminar así un asado, con un cuchillazo.
Sabíamos que Yema era insoportable a veces, bromista, de sangre pesada. Pero nadie pudo entender por qué se cansó Antón de todo eso y le propinó el cuchillazo, por qué se puso tan agresivo. Además de la etapa del león en el alcohol, qué fue lo que zahirió aún más a Pepev, de las cosas que dijo Yema, que le hablaba de la Madre Rusia. Ni siquiera le mencionó nada de política rusa. Algo cayó mal en el cerebro recalentado de Pepev, algo que quizás tenía que ver con lo no resuelto, esas cositas que duelen y provocan que una parte del espíritu quede como un tímpano hiper-sensible después de una gripe A.

Eso fue, seguro. Eso fue. Pero Yema y Antón solo sabían de qué se trataba. Y Yema, desvariaba otra vez en su relato, pero algo alcancé a entender, que hablaba de un hijo que Antón tuvo con la hermana mayor de Bruneta del Rosario, y que esta hermana mayor, Zulma, ahora vivía en Pico Truncado, y que desde allí parecía reclamarle dinero; pero no era tanto eso, sino que hubo algo que dijo Yema, de que Zulma vivía con Mashico, de La Puntilla, que ahora se había convertido en una “Boca de Pozo” petrolero con buen ingreso mensual. Quizás lo que molestó a Antón fuese que Yema, con su verborrea, no supiese que Mashico no era petrolero, que tal vez antes lo fue, y que ahora era integrante de Prefectura Naval. Y que Yema, con su irritante chismorreo, haya querido decir que el ingreso de Mashico era superior al real, que incluso haya mentido de que era petrolero, sólo para provocar bronca en Antón. Yema siempre hacía eso, buscaba que los otros se enojaran, pero no porque buscase pelea, sino para entretenerse con la ira de los demás, no para entretenerse, sino para que sentirse protagonista de algo que le sucedía a los demás. 

Friday, June 12, 2015

La desarreglada



Vanina Ayelén pidió que ocultemos que a un amigo lo metieron en cana por llevar varios porros de marihuana.
Eso fue una semana antes del segundo pedido.
En la segunda petición Vanina ya era la protagonista de la noticia. Nosotros no sabíamos quién era. El Juzgado de Instrucción nos había dado sólo datos del lugar, horario y circunstancias, y los protagonistas eran sólo “individuos”, “la sujeto femenino”, “la mujer”, y un temeroso escribiente no dijo nada más.
Lo cierto es que Vanina había estado borracha en un boliche, se había peleado con su nuevo novio, un “fucking novio de una sola noche”, “olvidable”, incluso, en la manera de hacer sexo, de esos de “pon y quita y punto”, de cierta pesadez de mulo luego del poner y poner.
Pero con ese tipo ella había peleado justo frente al boliche, a la salida. El tipo le pegó en la cara, y ella le devolvió un tortazo con cascote en el cráneo. Se lo dejó fisurado. Ella misma llamó a la ambulancia, y ella misma se fue con él. Y después, como “no era taaaaan grave”, dejó que se curara en la cama hospitalaria y que un amigo quedara a cargo de él y ella nomás se fue, luego de declarar ante la Seccional policial. Es que había dejado solos en su casa a Franquito de un año, a Solange de tres, y a Fernando de seis.
Pero Enrico, nuestro redactor, puso algo que nada que ver. Puso que ella (la sujeto) se había marchado, casi huyendo después del golpe. Nada que ver. Y es entonces que ella se acercó a mí por ese tema.
Además, me dijo que estaba en la cuerda floja, que el padre de sus dos últimos hijos le había iniciado juicio y que le podrían quitar la tenencia a ella. Y esto sería fulminante para ella.
“Así que por favor, quitá mi nombre. Y, de ser posible, quitá toda la noticia. Es cierto, tomé, y él tomó, pero no pensé que iba a terminar todo así”, imploró.
Mientras yo quitaba esa nota del portal me decía: “al fin y al cabo, qué podía costarme”.
Pensé en sus ojos. No eran tristes sus ojos, eran desesperados, pero no la desesperación existencial, era otra desesperación, la de las personas que hacen las cosas mal, pero que eso no les quita el deseo de seguir haciendo desarreglos, como que las dos tensiones están al mismo tiempo vigentes, no se anulan. La culpa y la acción culpable marchan paralelas, el deseo sexual y de diversión marcha al mismo tiempo que cierta conciencia de que sé que hago mal pero lo hago lo mismo, y esto último sin hacerse muchas más preguntas. Hacerse más preguntas sería que ella fuera otra persona. Así, no son no víctimas, ni culpables, ni malas del todo, ni buenas tampoco, menos que menos. Son personas que viven en el desarreglo y sufren por ello.

Yo sé que está mal hacer comentarios acerca de las personas que se acercan a nuestras oficinas. Pero soy un comentarista de la vida. No un narrador. Yo no sé adónde irán luego esos ojos culposos y de libido a posarse, no me interesa seguir sus pasos. Me interesa ese impacto que dieron en mí. Así es uno de mezquino. 

Tuesday, June 09, 2015

Nariz que roza roca en la huida hacia la libertad


A lo mejor uno toda la vida se hubo preparado para salir corriendo como liebre o mara patagónica, con la nariz hiper-sensible, casi mocho, nariz rojiza porque se pegó pero qué golpe en los cartílagos nasales inferiores.
Y salía sangre, resulta que salía sangre, pero de ello nos dimos cuenta cuando dejamos de correr, cuando, acurrucados en la cueva pelusona, nos percatamos de que la herida venía de allí, y caímos en la cuenta de que ese accidente ocurrió justamente cuando rozamos una roca, en la loca carrera, en la escapada no alada de huir de algo que no se sabe bien qué es.
Porque el conejo pisciano que uno termina siendo, esa especie de liebre atontada por el miedo que uno sigue siendo, de verdad que no sabe de dónde escapa, de qué lugar. Aunque sí sabemos que escapamos de cierta serenidad, de cierto encierro, y que nuestra “serenidad” convenía a los monstruos de las otras personas- conejos.
Y luego, cuando uno está lejos, cuando uno, por fin, ya logró escapar, se pone a mirar con cierta lástima a esos conejos que quedaron allá atrás, bramando.
La pucha, qué es lo que pasó con aquello, por qué la vida se da así, y no de otra manera, si dan ganas de llorar. Y no sólo la vida se daba así, sino que teníamos el coraje achicado, como el de Remo Erdosain.
Bueno, es por eso que uno había corrido, para salir en libertad, para verse la nariz ensangrentada, y para verse a sí mismo, ciertamente como al comienzo, cuando no había otros conejos con problemas parecidos. Pero, ah, en el camino, qué manera de dejar cosas, y no sólo pedazos de cartílagos, sino: ¡tantas cosas!

Una lucecita al amanecer.

Día 2 Abro este archivo que dice “diario de la luz”, e inmediatamente apago el cigarrillo. Limpio la habitación, dentro de las fuerzas q...