Saturday, December 17, 2011

Bruneta del Rosario Cocha

¿El calor de Caleta Olivia es el calor mismo del torreón de adobe? Acullá, salías a la tarde, de aquella radio enfrente de las montañas del Gigante Dormido, caminabas hasta barrio Estación Norte.
 Soporífera exhalación de los matorrales, de las chuschas de los chuschentos albañiles de la Municipalidad aisunasteña. Antes, era preciso, vagar hasta una vinosa y placentera siesta, ensoñando amores ideales.
Provincianía pobre, provincianía anacrónica.
 Una Boheme de pobreza mestiza, de hastío, de contención católica y deseos sexuales extrapolados, de la testuz de mis vecinos, abaucanes que agacharon su testuz por miedo a ser aniquilados, y nosotros, sus descendientes, hablamos por lo bajo, antes de que nos cercenen las manos y las claven en cruz a la entrada de una alcaidía.
 Vinosa siesta tomando vino bueno.
 ¿Querías la carne real o imaginaria de Bruneta del Rosario Cocha?
 Corran pequeños choiques, espántense chuñas de pico fuerte que aquí, debajo de ese algarrobo hay lugar para mí.
Y el miedo a la sierpe, pues ya auguro su silbo amplificado en mi piel.
Eso era.
Eso allá.
En cambio aquí, no hay soporte en la playa de sal y algas, brisa salvadora del Golfo San Jorge Hay calor, hoy, en Caleta Olivia, pero no es el calor de aplaste y vino, de tiempo en derroche, acá es, más bien, el calor del hastío de obligarse a dar respuestas a los demás.

Saturday, December 03, 2011

Leo sobre Aliosha Karamazov en la calle de un barrio de Caleta Olivia

Biblioteca de barrio Alto Alberdi, asiduamente visitada por mí en mi pubertad. 
Audio: fragmento de los hermanos karamazov
 Estaba leyendo en una esquina, mientras pasaban los vecinos del barrio de monoblocs Gobernador Gregores. En una tarde de Caleta Olivia. Recovecos para leer: el fondo de la carnicería de Víctor, en Villa Siburu (Córdoba); la pieza del barrio Estación Norte en Tinogasta; la biblioteca Mariano Moreno de Caleta, la biblioteca de barrio Alto Alberdi (frente a la plaza), la Biblioteca Mayor de la Facultad de Derecho de Córdoba; la Biblioteca de Letras de la Universidad de Córdoba; los bares como el de la estación de Servicio de Petrobrás (frente al Gorosito); casi todos los bares fabulosos de Buenos Aires; un bar que está sobre la avenida General Paz de Córdoba, y otro bar-heladería frente a la plaza Gerónimo Luis de Cabrera (Córdoba); dentro de los autos, mientras más viejo el auto mejor; en un día cálido en la ribera del río Suquía; en el bar tradicional de Rosario de la Frontera (Salta) y en el bar Los Dos Chinos de la capital de Jujuy; en el Bar La Estación de Caleta (pero a la mañana, cuando no hay mucha gente); y seguiremos buscando recovecos.

Insultar al viento

Día 3 Suele ser inútil la pregunta de por qué el odio. Pero tiene algo de adicción hacérsela. Empezaré a caminar. Día 4 Caminé, cami...